Cómo le puedes explicar a alguien que su presencia cambió tu vida, que no sabes ni cómo ni cuándo y mucho menos el momento en que dejó de ser sólo alguien para convertirse en parte de ti.
Cómo explicar la magia de su mirada o tal vez la fuerza de su sonrisa, cómo explicar que se mete en tus sueños o que te roba un suspiro y una sonrisa en el momento menos indicado.
Cómo explicar lo que siento cuando no la veo, esa tristeza que me invade por no ver su sonrisa, cómo explicar que no importa el pasado y el futuro por que en mi presente sólo está ella.
Probablemente te encuentres en busca de la felicidad, días van, noches vienen y como que la felicidad se escapa de tu vida, pareciera que estuvieses navegando contra la corriente, que la felicidad se ha ido de tus manos. La felicidad no va a llegar a tu vida por lo que te pase o acontezca en tu exterior, sino que viene por lo que pasa internamente, dentro de ti. Es cuestión de elección.
La Biblia enseña en Proverbios 16:20b, "Felices los que confían en El Señor". Fíjate que no dice felices los que tienen todo o felices aquellos que le pasan las cosas buenas de la vida, dice que si tu confías en Dios serás feliz, entonces no hay razón alguna para preocuparse o afanarse. Es cuestión de elección.